Miércoles, 19 de Junio de 2013
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    Catedral

  • Colegiata de San Miguel
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    Barrio Santa María

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    Virgen del Brezo

     

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    El Cristo del Otero

     

    Iglesia de San Miguel

Ideas para una catequesis preparatoria

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alt La visita pastoral y el misterio de la Iglesia El tiempo de la visita pastoral es una ocasión propicia para que todos los fieles cristianos profundicemos en el misterio de la Iglesia. Ello es tanto más necesario cuanto que el actual clima de secularización trata de presentar a la Iglesia como una institución meramente humana, interpretándola exclusivamente desde categorías y conceptos sacados frecuentemente de la vida política o social y desconociendo su esencial carácter religioso.

 La Iglesia, comunidad de los discípulos de Jesús   La congregación de todos los creyentes que miran a Jesús como autor de la salvación, y principio de la unidad y de la paz, es la Iglesia convocada y constituida por Dios para que sea sacramento visible de esta unidad salvífica, para todos y cada uno (LG 9).

 Los obispos, sucesores de los Apóstoles   Los Obispos puestos por el Espíritu Santo, ocupan el lugar de los Apóstoles como pastores de las almas, y juntamente con el Sumo Pontífice y bajo su autoridad, son enviados a actualizar perennemente la obra de Cristo, Pastor eterno...Por consiguiente, los Obispos han sido constituidos por el Espíritu Santo, que se les ha dado, verdaderos y auténticos maestros de la fe, pontífices y pastores (ChD 2).

 La diócesis, Iglesia particular   La diócesis es una porción del Pueblo de Dios que se confía a un Obispo para que la apaciente con la cooperación del presbiterio, de forma que unida a su pastor y reunida por él en el Espíritu Santo por el Evangelio y la Eucaristía, constituye una Iglesia particular, en la que verdaderamente está y obra la Iglesia de Cristo, que es Una, Santa, Católica y Apostólica (ChD 11).

 El Obispo, principio de unidad de su diócesis   Cada Obispo es el principio y fundamento visible de unidad en su propia Iglesia, formada a imagen de la Iglesia universal; y de todas las Iglesias particulares queda integrada la una y única Iglesia católica. Por esto cada Obispo representa a su Iglesia, tal como todos a una con el Papa, representan toda la Iglesia en el vínculo del amor y de la unidad (LG 23).

 Naturaleza de la visita pastoral   La visita pastoral es una forma particular por la que el Obispo mantiene un contacto personal con el clero y con los demás miembros del pueblo de Dios para conocerlos, dirigirlos, y exhortarlos a la fe y a la vida cristiana, además de valorar y revitalizar las estructuras e instrumentos de su acción pastoral.

 La visita pastoral, evento de gracia   La visita pastoral es una acción apostólica, es un evento de gracia que refleja en cierto modo la imagen de aquella singular y maravillosa visita, por medio de la cual “el Pastor supremo” (1 Pe 5, 4), el Obispo de nuestras almas (cf. 1 Pe 2, 25), Jesucristo, ha visitado y redimido a su pueblo (cf. Lc 1, 68).

 Finalidad de la visita pastoral   Su finalidad principal es fomentar el espíritu de comunión eclesial entre todos los miembros del pueblo de Dios y promover la vida espiritual y la acción evangelizadora de las comunidades parroquiales.

 Es una oportunidad para el Obispo   La visita pastoral ofrece al Obispo una oportunidad singular para:

- Mantener un contacto personal con el clero y los demás miembros del pueblo de Dios.

- Conocer personalmente y escuchar a los sacerdotes y a los agentes de pastoral.

- Rezar con ellos y celebrar los principales sacramentos de la fe.

- Conocer y valorar la aplicación del plan pastoral diocesano.

- Iluminar con su palabra y proponer las oportunas orientaciones pastorales.

- Llamar a todos los fieles a una renovación de su propia fe y de su acción apostólica.

 El encuentro con el Obispo   El encuentro personal con el Obispo consiste en la reunión distendida con el párroco y, en su caso con los demás sacerdotes colaboradores, y posteriormente, de acuerdo con el programa que el párroco o moderador de la unidad pastoral haya presentado, otras reuniones con el consejo de pastoral parroquial y con algunos grupos de personas previamente determinados, preferentemente los catequistas, miembros de cáritas parroquial y otros agentes de pastoral, los niños, los jóvenes, los enfermos, los religiosos y los profesores de religión que colaboren activamente en la acción pastoral, etc.