
Desde la Delegación de pastoral juvenil de la diócesis se celebró la peregrinación a Javier para las fechas del 7, 8 y 9 de marzo. Esta peregrinación tiene una gran tradición de casi 70 años en la diócesis Navarra y en ella suelen participar miles de jóvenes y familias, que vienen de multitud de puntos de esas tierras, así como de muchos lugares de España, para homenajear al santo Fco. Javier patrono de las misiones. El lema escogido para este año es “Testigos de Cristo, como Javier”.
Este año desde la diócesis palentina quisimos sumarnos a este acontecimiento religioso juvenil, organizando la peregrinación y convocando a todos los jóvenes de la diócesis que estén en colegios, parroquias, grupos cristianos, de catequesis y diversos movimientos. También se sumarían a esta iniciativa aquellos sacerdotes, religiosos/as, catequistas y educadores encargados de la formación y el acompañamiento cristiano. Unos 60 jóvenes salimos el viernes 7 de marzo a las 6 de la tarde en la iglesia de S. Lázaro. Llegamos ya de noche al albergue situado en Javier, donde después de cenar, tuvimos una sencilla velada y una rato de oración para finalizar la jornada. Madrugando un poquillo nos incorporamos a la multitudinaria peregrinación de tantos jóvenes (según la prensa más de 18.000 participantes http://www.revistaecclesia.com/index.php?option=com_content&task=view&id=3122&Itemid=48) Lo jóvenes palentinos iniciamos el recorrido desde el monte de Loiti, desde el cual se pueden disfrutar de unas hermosas vistas del valle de Lumbier. La primera parada la hicimos en la venta de Judas, en la que un generoso almuerzo hizo que repusieramos las fuerzas.
Seis kilómetros más hasta la segunda parada en Líedena. Un tramo más hasta Sangüesa donde comimos, y desde donde sale el viacrucis de todos los peregrinos hasta Javier.
A las 17:00 horas daba comienzo la celebración de la misa oficiada por el arzobispo de Pamplona y obispo de Tudela, Francisco Pérez, acompañado por nuestro obispo D. José Ignacio Munilla. Momento cumbre de nuestra peregrinación en la que miles de cristianos abarrotábamos la explanada del castillo unidos en la eucaristía y la oración
Después de la eucaristía disfrutamos del tan esperado concierto de música cristiana llevado a cabo por Nico y Luis Enrique Ascoy. Como vibrábamos todos los que allí asistimos con canciones tan hermosas, como "El Señor es mi pastor", "Generación Zanahoria" y el "Credo".
El domingo 9 de marzo por la mañana tuvimos un hermoso testimonio de Ana Artárcoz quien nos enseñó a ver la enfermedad con otros ojos y a encontrar el sentido a nuestra vida en Cristo.
Eucaristía final en el colegio de los jesuitas alrededor de nuestro Obispo, momento final en el que dimos gracias a Dios por todas las vivencias recogidas en la peregrinación.
La vuelta en el autocar se hacía con una cierta nostalgia. Dos días como estos que hemos vivido ¡que difícil es que se vuelvan a repetir! De todos modos todos hemos vuelto con el firme de deseo de volver al próximo año. Nos encomendamos al santo misionero de Francisco Javier.