Queridos lectores, paz y bien.
Muchos son los peregrinos que atraviesan nuestra provincia caminando de este a oeste, camino de Santiago y bastantes menos de sur a norte, camino de Santo Toribio de Liébana. Y los actuales, como los antiguos y medievales, tienen en común una misma sed y un mismo anhelo. Cuando se les pregunta por su motivación para salir a peregrinar, es mayoritaria la respuesta de motivos religiosos o espirituales. Es curioso que en una época donde el fenómeno religioso ha ido bajando en los números sociológicos, no cese de crecer la atracción de la espiritualidad.