Miércoles, 12 Febrero 2020 11:16

Celebrando la Palabra - VI Domingo del Tiempo Ordinario (16 de febrero)

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Material para el Animador de la Palabra.

Celebración del VI Domingo del Tiempo Ordinario. Ciclo A - 16 de febrero de 2020.

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1. AMBIENTACIÓN

 

Podemos colocar un cartel con una de estas frases: “Dichosa la persona de vida honrada” o, “Habéis oído que se dijo... Pero yo os digo”.

 

2. RITOS INICIALES

 

Monición de entrada. Uno de los valores que más apreciamos es el de la libertad. Pero la libertad tiene sus riesgos: la podemos utilizar mal. Por eso dice el Salmo: “Dichoso el que con vida intachable camina en la voluntad del Señor”. Por medio del Espíritu se nos ha revelado una sabiduría para poder comprender lo que pasa dentro y fuera de nosotros y así poder actuar con acierto... es decir, utilizar bien la libertad. En el texto Evangélico, Jesús se coloca como dividiendo la historia: “Habéis oído que se dijo... Pero yo os digo”.

Canto

Saludo. Hermanas y hermanos, bendigamos al Señor, que merece toda nuestra alabanza.

Acto penitencial

Tú, que acoges a todos: Señor, ten piedad.

Tú, que eres el camino seguro, Cristo, ten piedad

Tú, que eres la vida en plenitud, Señor, ten piedad

Gloria

Oración

Señor, Tú estás feliz en nosotros cuando hacemos las cosas bien, ayúdanos a elegir siempre lo que te agrada, lo bueno, lo que hace felices a los demás, así estarás siempre con nosotros. Por J. N. S. Amén.

 

3. LITURGIA DE LA PALABRA

 

Monición a las lecturas. Los seres humanos somos libres. Si decimos a Dios y a la vida es porque lo vemos desde el corazón. Nadie nos lo impone.

Dios respeta nuestra libertad, incluso cuando hacemos mal uso de ella. Pero nos anima interiormente a que optemos por el bien. Para ello nos regala la sabiduría de Jesús y de su Espíritu, que no todos captan ni saben valorar, no la incorporan a su modo de vivir; pero Dios a todos la ofrece.

Lecturas. Eclo 15, 16-21. Salmo o Canto. 1Co 2,6-10. Aclamación. Mt 17-37. Breve silencio

Comentario homilético. Dios ha estado siempre presente en la historia de la humanidad. El culmen de esa presencia permanente se manifestó en Jesucristo, ahora lo sigue haciendo por medio de su Espíritu. Pero, como decía, la revelación plena está concentrada en Jesús. Él respeta y asume la tradición religiosa de su pueblo. Critica aquello que no ayuda a la dignidad de las personas y de los grupos. Pero Él no está en contra de ninguna tradición o norma que ayude a vivir con dignidad. Sin embargo, deja muy claro que hace falta motivar más, hacer propuestas más exigentes, llevar cuanto existe a la plenitud. No ha venido a echar por tierra el pasado, como si la historia comenzara en Él, pero sí a dar plenitud, porque concentra más sabiduría que todos los profetas anteriores.

Las páginas del Sermón de la montaña presentan el estilo de vida alternativo de Jesús. Él tiene claro que hay que ser mejores que los letrados y fariseos para entrar en el Reino de los Cielos. Aquellos profesionales de la religión basaban la perfección en el cumplimiento de los mandamientos, (lo que nos han enseñado a muchos de nosotros). A Jesús no le parce poco, pero entiende que no es suficiente. A sus seguidores les pide más, sobre todo un mayor nivel de compromiso, una mayor atención a las manifestaciones del Espíritu que impulsan la acción.

Tenemos en el Evangelio un ejemplo clarísimo: en el llamado “joven rico”, de aquellos que siendo buenos se quedan en el cumplimiento, sin dar el paso al seguimiento de Jesús que nos invita a todos a dejar lo que nos estorba para seguirlo en total libertad.

“Esta nueva ley transforma las dimensiones más profundas y personales de la relación con Dios” (...) Vivir según este estilo de vida nuevo, que Jesús a inaugurado y que el Espíritu mantiene vivo, significa comprender la voluntad de Dios inmersos en la lógica del mundo, una lógica que parece sobrepasar la sabiduría oculta en nuestro interior. Entre el “sí” al camino evangélico y el “no” pronunciado a los “dominadores de este mundo”, pidamos que nuestra elección sea sin titubeos, inclinada al compromiso y no confusa o tibia”. (Lectio divina. volumen 13-domingos ciclo A, - Pagina 61)

Credo

Oración de los fieles

Oremos para que el progreso sea cauce de justicia y de libertad para las personas y los pueblos, roguemos al Señor.

Por quienes son más responsables de la justicia social y la distribución de los bienes, para que sean buenos administradores de lo que se les confía, roguemos al Señor.

Oremos para que seamos capaces de crear entre todos una cultura solidaria, roguemos al Señor

Oremos especialmente por los que trabajan en favor de los más pobres, roguemos al Señor.

 

4. RITO DE LA COMUNIÓN

 

Monición. La espiritualidad de Jesús alienta todo nuestro ser. Vivamos intensamente la comunión con Él, entre nosotros y con nuestro pueblo.

Canto

Introducción al Padre nuestro

Bendito seas, Dios, Padre nuestro.
Te has acercado por medio de Jesús
y por Él nos has dejado un testamento
fecundo en doctrina y en amor.

Nos invitas a conocerlo
porque es de sabios cumplir tu voluntad.
Nos regalas tu propio Espíritu
para entenderlo y asumirlo con mayor aprecio.

Esta pequeña Comunidad te agradece
los dones con que nos animas.

Todo el Evangelio está repleto de calidad.
es la alternativa de los sencillos
y de cuantos apuestan por tu Reino.

Cada día es para nosotros un reto de, conversión.

Padre, bendito seas por esa Palabra de Jesús
que nos llega hasta el fondo de nuestro ser.

Envueltos en tu cariño y arropados por el Espíritu,
unimos nuestra voz a todas las comunidades cristianas
y llenos de fe y confianza te decimos: Padre nuestro....

Gesto de la paz

Distribución de la comunión

Acción de gracias

Te damos gracias, Padre bueno, por tu Palabra que es fuente de sabiduría. Enséñanos a meditarla y a cumplirla.

Abrimos nuestro corazón al soplo de tu Espíritu, y queremos ser fieles a Jesús.

Y ahora que hemos acogido tu Palabra ayúdanos a vivirla en la calle, en los trabajos y ocupaciones de cada día.

 

5. RITO DE CONCLUSIÓN

 

Compromiso. Caminar cada día en la voluntad del Señor...

Bendición

Monición final. Lo que hemos vivido en la celebración se prolonga ahora en otro ambiente y con otras personas a nuestro lado. Palabras como: libertad y solidaridad tienen mensaje y motivación en el corazón de todos. Seamos nosotros de los que saben comunicarlas, sobre todo con la vida.

Canto final y despedida.

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