Palabra y Vida - La familia … lugar de amor

Palabra y Vida - La familia … lugar de amor

El domingo que cae durante la Octava de Navidad, que va desde el 25 al Nuevo Año, la iglesia lo dedica a rezar por las familias. La Navidad es tiempo de familia y la iglesia nos recuerda vivir nuestra fe en el ambiente familiar. Comenzamos nuestra reflexión recordando al papa anterior Francisco que decía que “la familia es un lugar de amor”.

 

La familia, regalo de Dios

Ya quedan lejos los tiempos en que los regalos les esperábamos al final de la Navidad con la fiesta de la Epifanía o de los Reyes Magos. Hoy está de moda que la Navidad comience con regalos. Al hablar de regalos casi siempre nos referimos a regalos materiales, muy pocas veces valoramos los regalos que nos hacen que no tienen coste económico. Entre estos regalos podemos citar: una muestra de cariño, una charla distendida, un paseo agradable con quienes queremos. Pero son estos regalos los que hacen valiosos los otros regalos. Entre estos regalos que hemos recibido, uno que pasa desapercibido, nos lo hizo Dios al nacer, y fue el de nuestra familia. Hoy queremos agradecer, rezar y pedir que Dios bendiga a nuestras familias. Como nosotros, Él quiso pertenecer a la familia humana. Como nosotros nació en una familia concreta, por supuesto que ni la más rica, ni la más poderosa sino con limitaciones y dificultades. En esa familia vivió, aprendió a amar y alcanzó la madurez para dar su vida por ella.

 

Confianza en la familia

A pesar de la visión pesimista y negativa que a veces oímos de la familia en la que se resalta la pérdida de valores,  se lamenta las muchas dificultades que atraviesan y se descalifica tanto a padres como a hijos por su falta de comunicación o el rechazo a sus mayores, no deja de ser una visión parcial y de ninguna manera aplicable a todas las familias porque junto a estas sombras también encontramos luces y muchas luces. A ese análisis le falta una perspectiva divina, saber que Dios de una manera u otra está detrás de cada familia. Frente a todas las carencias que pueda tener la familia de hoy seguimos creyendo en ella y nos llenamos de confianza sabiendo que forma parte del plan de Dios para nuestra salvación y que con su ayuda saldrá adelante. Confiamos en la familia sabiendo que con Dios nuestros problemas tienen solución. Dios continúa derramando amor sobre nuestras familias y con su ayuda superaremos todas las dificultades. Nuestras familias, como la Sagrada Familia de Nazaret, siguen teniendo futuro.

 

Viaje a Egipto

El evangelio de hoy narra el viaje a Egipto que hace la Sagrada Familia para evitar la amenaza de Herodes de matar al Niño. Aunque la explicación del evangelista san Mateo era justificar una antigua profecía de que Dios llamaría al Mesías de Egipto, hoy podemos leer ese evangelio desde una nueva perspectiva. Hoy podemos entender con mayor profundidad que la familia es un viaje para facilitar lo mejor de todos sus miembros. En aquel viaje a Egipto vemos una realidad que hoy es muy frecuente en muchas familias. Cuántas familias deben dejar su hogar primero para buscar recursos y evitar la muerte. Cuántas familias emigran y dejan atrás su origen por el bien de sus hijos. Un viaje para proporcionar lo mejor, para buscar el bien. Un viaje lleno de problemas y dificultades, sin duda, pero sabiendo que Dios lo acompañará.

Esta confianza en la familia, en cada una y en todas las familias, se sustenta en la presencia de Dios en ellas quien las fortalece, las llena de vida y las cuida. Él siembra en ellas la semilla de la vida y bendice a todos sus miembros.

Como familias cristianas hoy nos recordamos algunas tareas que no debemos olvidar como;

transmitir la fe a los hijos,

 ser escuela de valores cristianos para ellos con nuestro ejemplo,

 celebrar la fe en comunidad cada domingo y

 vivir con solidaridad nuestra relación con los demás.

Encomendamos a todas nuestras familias. Acabamos acudiendo, como al principio, al anterior papa Francisco para pedir que cada familia sea acogedora morada de Dios.

 

José María de Valles - Delegado diocesano de Liturgia