El Secretariado para la Pastoral Obrera y del Trabajo de la Iglesia Católica de Palencia nuevamente se ha visto interpelado por la noticia de una muerte en accidente laboral en nuestra provincia. El día 25 de agosto de 2020, un trabajador de 56 años de edad, ha fallecido en Baltanás, a consecuencia de un accidente de trabajo, cuando se encontraba trabajando en unas tierras, al ser arrastrado por un tractor que conducía otra persona.
Ante todo, queremos manifestar nuestro reconocimiento y homenaje a este trabajador, porque morir en el trabajo es morir en acto de servicio a la sociedad.
También queremos manifestar nuestra solidaridad y condolencia a sus familiares, porque nos conmueve la situación de desconcierto que les provoca esta muerte tan inesperada como injustificada.
Pero también queremos manifestar públicamente que la muerte de este trabajador nos provoca un sentimiento de indignación, que nos urge a denunciar que el trabajo no es un lugar “natural” para morir. La muerte en accidente laboral nunca puede ser aceptada como algo “normal”, o como algo que “puede pasar”.
Es absolutamente inhumano que los trabajadores se vean obligados a asumir tan
alto riesgo en el trabajo. Una sociedad civilizada y humana no puede consentir que ganarnos la vida pueda costarnos la vida.
Este Secretariado para la Pastoral Obrera y del Trabajo, alentada por el Espíritu de
Jesús a trabajar por un mundo más humano, asume como suya la causa de estas víctimas, y hace una llamada de atención a toda la sociedad, para que no consintamos nunca que nuestra conciencia se acostumbre a estas muertes. Es necesario incrementar la sensibilización social sobre la gravedad de la siniestralidad laboral. Es urgente recuperar la valoración efectiva por la actividad laboral realizada por las personas, eliminando los riesgos para su vida, su integridad física y su salud. Porque los trabajadores, que son quienes sustentan esta sociedad, son personas humanas. Y la vida de la persona es el más valioso patrimonio de la humanidad. Ninguna cosa tiene más valor. La persona es lo primero.
Palencia, 27 de Agosto de 2020
Secretariado para la Pastoral Obrera y del Trabajo