Palabra y Vida - Con María, a las puertas de la Navidad

Palabra y Vida - Con María, a las puertas de la Navidad

Este Adviento, María fue la protagonista del segundo domingo y lo vuelve a ser en este cuarto y último. A las puertas de la Navidad, María nos recuerda actitudes de cómo vivir la espera y la acogida del Señor.

 

EN CAMINO

El relato evangélico de este domingo nos ofrece la visitación de María a su prima Isabel. María, habiendo aceptado el compromiso de llenarse de Dios, se pone en camino a visitar y ayudar a su prima Isabel. Quiere mostrar que tener a Dios no es para guardarlo sino para llevarlo y darlo a los demás. Dios nos hace serviciales y preocupados de los demás. Esta es la primera actitud a vivir esta Navidad. La presencia de Dios entre nosotros nos hace servidores de los demás. Sentir a Dios en nuestra vida nos lleva a visitar a los demás, a los enfermos, a los mayores, a los necesitados. Vivamos la Navidad con esta actitud de ponernos en camino, de dejar nuestra zona de confort y acudir a visitar y ayudar a quien nos necesite.

 

SALTAR DE ALEGRÍA

La presencia de María produce gozo y alegría. Isabel nos dice el efecto que produjo en ella las palabras de María y la presencia de Jesús. Hizo saltar de gozo al hijo que llevaba en sus entrañas. Aquí encontramos la explicación a la alegría y el gozo de estas fechas navideñas. La presencia de Dios junto a nosotros también debe obrar ese mismo efecto de modo que nuestra vida tenga una dimensión de alegría y fiesta. Dejemos que también María nos visite. Dejemos escuchar sus palabras y sintamos la presencia de Dios que lleva en su seno para vivir con alegría. Esta visión alegre de la vida solo se dará en nosotros, si creemos y dejamos que se cumpla en nosotros la voluntad de Dios. Esperemos la visita de María a nuestra vida. Ella viene llena de Dios para que como ella le acojamos un año más y le acojamos entre nosotros.

 

José María de Valles. Delegado diocesano de Liturgia