El pasado 22 de noviembre se celebró, en la Hnas. Filipenses de Carrión de los Condes, la tercera sesión del Curso de Formación Bíblica “Las Parábolas de Jesús: Contar para Transformar” que nos propone el Centro Diocesano de Formación y que es animado por el sacerdote diocesano Óscar de la Fuente. Esta tercera sesión tuvo por título “Las Parábolas del Reino”. Compartimos ahora los materiales de apoyo para la sesión de trabajo en las comunidades.
LAS PARÁBOLAS DEL REINO
Jesús no explicó directamente su experiencia del reino de Dios. Al parecer no le resultaba fácil comunicar por medio de conceptos lo que vivía en su interior. No utilizó el lenguaje de los escribas para dialogar con los campesinos de Galilea. Tampoco sabía hablar con el estilo solemne de los sacerdotes de Jerusalén. Acudió al lenguaje de los poetas. Con creatividad inagotable, inventaba imágenes, concebía bellas metáforas, sugería comparaciones y, sobre todo, narraba con maestría parábolas que cautivaban a las gentes. Adentrarnos en el fascinante mundo de estos relatos es el mejor camino para «entrar» en su experiencia del reino de Dios. […]
Al parecer, Jesús no explica el significado de sus parábolas ni antes ni después de su relato; no recapitula su contenido ni lo aclara recurriendo a otro lenguaje. Es la misma parábola la que ha de penetrar con fuerza en quien la escucha. Jesús tiene la costumbre de repetir: «Quien tenga oídos para oír, que oiga». Su mensaje está ahí, abierto a todo el que lo quiera escuchar. No es algo misterioso, esotérico o enigmático. Es una «buena noticia» que pide ser escuchada. Quien la oye como espectador no capta nada; quien se resiste, se queda fuera. Por el contrario, el que entra en la parábola y se deja transformar por su fuerza está ya «entrando» en el reino de Dios. (Jesús. Aproximación histórica, J. A. Pagola).
En el encuentro anterior hemos centrado la mirada en las llamadas “parábolas del Reino”. Todas, directa o indirectamente, hacen referencia al Reino de Dios, centro de la predicación de Jesús; algunas están introducidas por la expresión «Sucede con el reino de los cielos lo que…», especialmente en el evangelio de Mateo. En este encuentro continuamos analizando alguna de estas parábolas.
Objetivos del encuentro
• Seguir profundizando en la lectura de «las parábolas del Reino»: recordar lo que hemos escuchado, dialogar sobre el tema.
• Analizar cómo describen las parábolas la realidad del Reino de Dios, predicado por Jesús.
• Favorecer la lectura comunitaria de la Palabra de Dios.
Ejercicio 1
Retomamos la sesión anterior y repasamos el contenido: dudas que no se aclararon; interrogantes que nos genera; ecos que nos provoca… Dialogamos entre todos y, si es necesario, se pueden recoger para aclararlas en la próxima sesión, en la medida de lo posible.
Ejercicio 2
Analizamos la “parábola del sembrador” (podemos utilizar cualquiera de los tres relatos). ¿Qué nos quiere enseñar Jesús sobre el Reino de Dios? Si descubrimos alguna diferencia entre ellas: ¿qué nos quiere decir cada evangelista?
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Mateo 13,1-9 |
Aquel día salió Jesús de casa y se sentó junto al lago. Se reunió en torno a él mucha gente, tanta que subió a una barca y se sentó, mientras la gente estaba de pie en la orilla. Y les expuso muchas cosas por medio de parábolas. Decía: - «Salió el sembrador a sembrar. Al sembrar, parte de la semilla cayó al borde del camino, pero vinieron las aves y se la comieron. Parte cayó en terreno pedregoso, donde no había mucha tierra; brotó enseguida porque la tierra era poco profunda, pero cuando salió el sol, se agostó y se secó porque no tenía raíz. Parte cayó entre cardos, pero éstos crecieron y la ahogaron. Finalmente, otra cayó en tierra buena y dio fruto: un grano dio cien, otro sesenta, otro, treinta. El que tenga oídos para oír, que oiga». |
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Marcos 4,1-9 |
De nuevo se puso Jesús a enseñar junto al lago. Acudió a él tanta gente, que tuvo que subir a una barca que había en el lago y se sentó en ella, mientras toda la permanecía en tierra, a la orilla del lago. Les enseñaba muchas cosas por medio de parábolas. Les decía: - ¡Escuchad! Salió el sembrador a sembrar. Y sucedió que, al sembrar, parte de la semilla cayó al borde del camino. Vinieron las aves y se la comieron. Otra parte cayó en terreno pedregoso, donde no había mucha tierra; brotó enseguida, porque la tierra no era profunda, pero, en cuanto salió el sol se agostó y se secó porque no tenía raíz. Otra parte cayó entre cardos, pero los cardos crecieron, la ahogaron y no dio fruto. Otra parte cayó en tierra buena y creció, se desarrolló y dio fruto: el treinta, el sesenta y hasta el ciento por uno». Y añadió: - ¡Quien tenga oídos para oír, que oiga! |
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Lucas 8,4-8 |
En una ocasión se reunió mucha gente venida de todas las ciudades, y Jesús les dijo esta parábola: - «Salió el sembrador a sembrar su semilla. Mientras iba sembrando, parte de la semilla cayó al borde del camino; fue pisoteada y las aves del cielo se la comieron. Otra parte cayó en terreno pedregoso y nada más brotar se secó, porque no tenía humedad. Otra cayó entre cardos y, al crecer junto con los cardos, estos la sofocaron. Otra parte cayó en tierra buena, brotó y dio como fruto el ciento por uno. Y concluyó: - Quien tenga oídos para oír, que oiga. |
Ejercicio 3
Las claves del Reino de Dios.
Ya hemos señalado que todas, al menos la mayor parte de las parábolas, de algún modo, son parábolas del reino: en todas hay elementos con los que Jesús nos quiso hablar sobre lo que significa el Reino de Dios.
Vamos a leer y analizar las siguientes parábolas para tratar de realizar una síntesis personal de lo que Jesús nos ha enseñado sobre el Reino de Dios, a través de ellas. ¿En torno a qué características se describe el Reino de Dios? (Podemos repasar, también, alguna de las que se comentaron en la sesión anterior).
• Mc 4,26-29: La semilla que crece por sí sola
• Mt 20,1-16: Los trabajadores de la viña
• Mt 22,1-14: Parábola de las bodas
• Mt 25 1-13: Las jóvenes previsoras y las descuidadas
• Mt 25 14-30: Los talentos
• Lc 16,19-31: El hombre rico y Lázaro, el pobre
• Mt 13,47-50: La red de pesca
Ejercicio 4
Después de este segundo bloque del Curso de biblia: Jesús enseñó con parábolas (III y IV): ¿qué novedades hemos descubierto?, ¿qué nos ha aportado personalmente?, ¿qué necesitamos profundizar? ¿Nos ha ayudado a conocer mejor “los misterios” del Reino: «El que tenga oídos para oír, que oiga»?
Evaluamos los dos encuentros (la charla y el trabajo comunitario de profundización).