En “El Espejo”, el programa que se emite los viernes a las 13:33 en COPE Palencia, ha comenzado una sección muy especial. Cada quince días nos asomaremos a la vida de nuestros jóvenes para descubrir dónde están… y cómo viven su fe. Y el primero en compartir su historia ha sido Jaime Díez Torío.
Jaime es alumno de la Academia General Militar y, con sencillez, nos ha contado cómo descubre a Dios en su día a día. Sobre todo, en la vida compartida con sus compañeros. Reconoce que sin ellos la experiencia sería mucho más dura. En medio de jornadas exigentes y de una convivencia intensa, aprende a ver a Dios en los pequeños gestos: en el compañero que echa una mano cuando el tiempo apremia, en quien presta un bolígrafo olvidado o comparte su comida cuando a otro no le llega. En esos detalles sencillos se transparenta el rostro de Cristo.
También encuentra espacios para la fe en el campo, durante las maniobras y las largas marchas. Allí, entre el esfuerzo y el silencio, tiene ocasión de parar por dentro: rezar, repasar lo vivido en el día o en la semana y dar gracias. Sobre todo, agradece poder dedicarse a algo que le gusta y para lo que se está preparando con ilusión.
Para Jaime es clave vivir con la certeza de que Dios está siempre presente. Esa confianza le sostiene cuando las cosas se complican y le ayuda a entender que incluso los momentos difíciles tienen un sentido. Está convencido de que, aunque algo no parezca bueno al principio, con el tiempo puede transformarse en bien.
Y hay algo que agradece especialmente: poder contar con una capilla dentro de la propia academia. Tenerla tan cerca le permite acercarse con frecuencia, rezar con calma, desahogarse y encontrar un respiro en medio del ritmo intenso de la formación militar.