Navidad 2019: Camina y Canta

+ Mons. Manuel Herrero Fernández, OSA. Obispo de Palencia

Esta es mi felicitación a todos los palentinos en esta navidad de 2019: CAMINA Y CANTA MELODÍAS DE VIDA Y ESPERANZA.

Este es el lema pastoral de este curso en la Diócesis. En el trasfondo está una invitación de san Agustín a todos los cristianos a vivir así. Y, después de leer la carta apostólica del papa Francisco “admirábile signum” -admirable signo-, firmada el pasado 1 de diciembre, sobre el significado y el valor del Belén, firmada en Greccio, lugar donde san Francisco en 1223 hizo el primer belén con figuras vivientes, me atrevo a proponerlo a todos como proyecto de navidad y del año nuevo 2020.

Caminando: Sí, la vida no se detiene, no hay que estar mirando atrás, sino dando pasos adelante. ¿En qué dirección? Mira tu corazón, mira tus deseos más profundos para ti, para tu familia, para nuestros conciudadanos palentinos, para todos los españoles, todos los europeos y todos los hombres: ¿No tienes deseos, de paz, de plenitud, de vida, de justicia, de concordia, de vivir más en el amor, en la fraternidad, en verdad, deseos de Dios, deseos de un mundo más humano? Mira: todo eso nos lo trae y regala Jesús, nacido en Belén para ti, para mí, para todos. Él nos trae a Dios; es Dios que viene a nosotros, porque nos ama con ternura y quiere unirse siempre a nosotros. Mira a Jesús, ábrete a Jesús, aliméntate con su palabra y con su pan. Belén quiere decir Casa del pan. Dios se hace niño para hacerte a ti grande, para hacerte dios. Viene pobre, en despojo, en debilidad, y fragilidad, en misericordia, desvalido; no temas. Viene a iluminar nuestro mundo tantas veces lleno de oscuridades y tinieblas, en el silencio de las noches, personales y comunitarias, del sentido de nuestra existencia: ¿Quién soy yo? ¿De dónde vengo? ¿Por qué nací en este momento? ¿Por qué amo y por qué sufro? ¿Por qué moriré? Él se ha hecho Camino para todos, Camino que lleva a la Verdad y la Vida (Jn 14, 6).

Camina como María y José camino de Belén, con humildad, llenos de asombro, con inmenso afecto y amor, aunque haya que recibir rechazos, y no entender el misterio que nos envuelve e invade; toca a Jesús, siente su carne, muéstralo a los demás y compártelo con los otros, confía en los caminos de Dios, aunque te superen y desconcierten.

Camina como los Pastores, con alegría, con admiración, con sencillez, dispuestos a adorar y a compartir con los demás, a ser testigos de lo esencial. Camina como los Magos, siguiendo las estrellas que no engañan, los signos de Dios en la historia de cada día, en cada acontecimiento, en cada hombre o mujer, en cada niño o niña, especialmente en el que sufre o está abandonado, sólo, enfermo… Llévale y ofrécele tu corazón, tu vida, tus manos vacías, tus deseos y proyectos, tu fragilidad.

Pero camina cantando melodías de vida y esperanza, como los ángeles que cantaban la gloria del Dios que trae la paz a los hombres. Canta villancicos, canta melodías, las que sean, clásicas o nuevas, canta con otros, todos compañeros de peregrinación, canta bien afinado, en sinfonía con los demás; canta desde el interior, porque te sabes amado y acompañado. Cantar es signo de amor, se sentirse amado y de amar; canta con más alegría que si te hubiera tocado la lotería. Canta a la vida, Él es la Vida, origen guía y meta; canta melodías de esperanza, sabiendo que con él mañana todo será distinto y mejor, porque Dios es Amor y te ama, te lleva en su corazón, no te abandona.

Camina y canta todos los días del año nuevo, los 366 días; canta con la vida, con las obras, con el frío, el sol, la nueve, el agua, la montaña, canta con la creación, con la práctica diaria, con tu entrega, saliendo al encuentro del otro, sea quien sea, con la mano y el corazón abiertos, dispuesto a dar y darte. Canta con amor; que el amor sea tu cántico. Canta con el corazón agradecido. “Quien camina, descubre, quien canta proyecta un sueño. Quien canta y camina pone en juego ilusión y esfuerzo, palabra y acción, utopía y realismo, imaginación y decisión. Ante la monotonía del cansancio, la tristeza, el pesimismo o la incertidumbre, la canción alegra y relaja, inspira y orientas, aporta sentido y esperanza, despierta y dinamiza la marcha”.

¡Feliz Navidad y Feliz Año 2020!