Sentimientos y convicciones del nuevo Obispo (I)
Estos días que rodean al comienzo de mi servicio episcopal en Palencia los estoy viviendo intensamente y en plenitud. Con mucha alegría por ir a compartir la fe y el camino con los palentinos, pero también con un poco de pena por dejar la tierra cántabra. En medio muchas llamadas, muchas cartas, muchos correos electrónicos, mensajes, algunos viajes cortos. También diversas despedidas de amigos, compañeros, parientes, vecinos, antiguos feligreses, religiosos y religiosas y de los sacerdotes de la Diócesis de Santander, con nuestros querido D. Manuel Sánchez Monge a la cabeza. También, cómo no, he visitado enfermos, ancianos en sus residencias y la cárcel. Y, cómo no, mi encuentro con la Diócesis de Palencia.
