Palabra y Vida - El Señor Resucitado vive a nuestro lado

María Magdalena, Pedro y Juan nos invitan a ir al sepulcro. Necesitaban al Señor. Le echaban de menos. El amor que le habían tenido no les deja vivir sin su recuerdo y quieren volver a estar a su lado. No pueden vivir sin él y por ello lo buscan. Ir al sepulcro se convierte, por tanto, en el primer momento y actitud de quien ha compartido la experiencia de amor y dolor del Señor. Su huella se ha grabado en su corazón. Para ellos, tanto amor, tanta entrega y tanto servicio como han experimentado, no puede haber muerto, no puede seguir encerrado en un sepulcro. Eso les anima y alienta a ir al sepulcro. Tal vez con un sentimiento de dolor y de pena, de su corazón salía un impulso irrefrenable de seguir sintiendo la presencia del Maestro.

Sigue siendo este el primer gesto del domingo de Resurrección. Ir al sepulcro y buscar al Señor, aunque nos digan y creamos que está muerto. Nuestro corazón sigue queriendo ver a Jesús. Tiene necesidad de encontrarse con Él. No podemos resistirnos a creer que ya no está con nosotros. Por eso debemos ir al sepulcro. Por eso debemos madrugar para buscar a Dios.

 

SEPULCRO VACÍO

El segundo momento nos deja una enorme sorpresa. Nos desconcierta y no sabemos razonar lo que vemos. El sepulcro está vacío, no está el cuerpo del Señor. La visión de la tumba vacía, ¿desanima o alienta? La primera impresión fue decepcionante para María Magdalena y Pedro. Fue Juan quien supo entender la tumba vacía. Si no estaba el cuerpo del Señor es que había resucitado. Se hacía realidad la promesa que les había dicho de que al tercer día resucitaría. Juan así lo entendió y lo manifestó a los demás. Y el primer sentimiento de duda y temor se convierte en seguridad y fortaleza.

Cómo María Magdalena, como Juan y como Pedro y como todos los seguidores de Jesús en todos los tiempos debemos asomarnos a la tumba vacía para convencernos de que en la muerte no está el Señor. Solo después de ver la tumba vacía entenderemos también nosotros la Escritura y aceptaremos su resurrección. Solo entonces podemos desearnos una feliz pascua.

 

FELIZ PASCUA

Feliz Pascua nos deseamos hoy los cristianos. Feliz Pascua porque el Señor Resucitado vive a nuestro lado. Feliz Pascua porque la muerte no triunfa sobre la vida. Feliz Pascua porque el esfuerzo y la cruz, acaban en victoria y triunfo. Feliz Pascua porque Dios no nos deja solos y vive con nosotros.

No dejemos que sea solo un deseo y una expresión de cortesía y educación. Intentemos que sea feliz nuestra vida y hagamos feliz la vida de los demás porque la resurrección nos abre el camino al amor, al encuentro con los demás. Porque la resurrección nos proyecta a la vida eterna. Creer en la resurrección significa dar testimonio de que Dios vive con nosotros. Vivamos la alegría pascual dando vida y amor. Caminemos juntos tras los pasos del Resucitado para procurar la paz, el cuidado y el encuentro con el hermano que nos haga felices. No olvidemos que el gozo pascual da sentido a nuestra vida de fe. No lo guardemos. Proclamemos a todos que Cristo ha resucitado. Por ello no podemos vivir de otra forma sino envueltos en esperanza y alegría. Feliz Pascua de Resurrección.

 

Comentario al Evangelio del 9 de abril de 2023, por José María de Valles, delegado diocesano de Liturgia. Emitido en “Iglesia Noticia” de la Diócesis de Palencia.