Nuestro obispo, desde Lima, en “La Linterna de la Iglesia”

En la noche de ayer (hora española) y desde Lima, nuestro obispo D. Mikel atendió a los micrófonos de COPE en 'La Linterna de la Iglesia' que presenta y dirige Irene Pozo… para compartió algunas de las vivencias en Perú antes de partir hacia Bolivia.

“Es mi estreno en América Latina y, con respeto, cariño e interés, he podido comprobar lo palpitante que es la vida de fe en estas jóvenes iglesias” ´-afirma D. Mikel que ha tenido la oportunidad de encontrarse con varios misioneros que llevan décadas entregados a los más desfavorecidos.

Uno de los testimonios que más le ha marcado es el del sacerdote Luis Fernando Crespo, que lleva nada menos que 61 años como misionero en tierras peruanas. Pero también ha querido acercarse a realidades actuales, como las que viven Domingo García Hospital en Paita, en la franja costera, y Ángel Benito en Iquitos, en plena Amazonía.

“Son sacerdotes que han ido a los lugares donde nadie quiere ir”, destaca el obispo. En el caso de Domingo García, su labor se centra en acompañar a comunidades que emigran desde el interior del país hacia la costa, asentándose en zonas con fuertes carencias sociales. Allí, no solo evangeliza, sino que trabaja por la dignidad de estas personas, fundando nuevos asentamientos y dando respuesta a sus necesidades más urgentes. 

Por su parte, Ángel Benito se enfrenta al desafío de una Amazonía donde las comunidades ribereñas viven en condiciones de extrema precariedad, sin acceso a sanidad y con escasas oportunidades de desarrollo.

Pese a las dificultades, a los misioneros nunca se les borra la sonrisa: "Viven el Evangelio sin glosa, al desnudo, con lo que les viene cada día, y al vivir en esa total precariedad Dios no se deja vencer en generosidad y el calor de esas comunidades es algo que conmueve". 

Frente a ello, afirma D. Mikel, "tenemos la lucha en Europa de tener más perfil de un movimiento que, de una institución, y aquí en Perú la comunidad es algo palpitante y los misioneros viven ahí”, ha puntualizado.

Convencido de que Europa no puede resignarse a ser una Iglesia envejecida, nuestro obispo se marca como reto en su regreso a Palencia "transmitir lo que he vivido aquí a nuestros niños y jóvenes".