Palabra y Vida - Este es Jesús

Palabra y Vida - Este es Jesús

Es fácil imaginar el pasaje evangélico de este domingo. Nos es familiar y así lo rememoramos cada año en la procesión de hoy, domingo de Ramos, donde el protagonismo del primer paso que procesiona es popularmente conocido como: la borriquilla.

 

Borriquilla

Quedan lejos los tiempos en que usábamos animales para desplazarnos. Nuestra sociedad motorizada no alcanza a entender este gesto de Jesús de entrar en la ciudad de Jerusalén sobre un asno. Hoy estaría más cerca de la mofa que de la valoración positiva. Jesús elige entrar en Jerusalén para sufrir su Pasión, Muerte y Resurrección de una manera muy especial. No quiere hacer ostentación de poder ni de riqueza sino de humildad y sencillez, a la vez que quiere mostrar el valor de lo que allí va a acontecer. Adelanta su realeza en la ciudad santa de Jerusalén, donde se coronará con el sacrificio de su vida en la cruz, de una forma humilde. La tradición cristiana ha remarcado este gesto de Jesús. Su entrada “triunfal” en la ciudad santa sorprende de modo que solo unos pocos llegan a entenderla y valorarla. Jesús no hace gala de poder u ostentación, como los poderosos, al entrar en Jerusalén. Signo de esa humildad es el asno en que se monta.

 

Hosanna

Solo unos pocos y, entre ellos, los niños entienden lo que sucede y alfombran el camino con sus ropas y ramas gritando y vitoreando con alegría Hosanna que significa: ¡sálvanos!, ¡ayúdanos!

Gritos de júbilo que recuerdan la noche santa de la Navidad y que ahora suenan como alabanza jubilosa y explosión de esperanza en el rey que viene a instaurar la salvación. Sus ropas en el camino y sus palmas en las manos celebran la entrada de Jesús, Rey y Mesías en Jerusalén. Esa misma actitud nos propone la liturgia de hoy a toda la Iglesia. Reconocer y celebrar con gozo y alegría que Jesús es nuestro Rey y con su muerte nos ganará el Reino de los Cielos. Hagamos nuestro el grito de aquellos niños: Sálvanos de todos nuestros peligros, ayúdanos a seguirte como a nuestro Salvador.

 

¿Quién es éste?

El domingo de Ramos, como inicio de la Semana Santa, nos enfrenta a la pregunta que debemos hacernos estos días. ¿Quién es este? ¿Quién es quien nos invita a su mesa a comer el pan de la Pascua? ¿Quién es el que por nosotros se deje crucificar para darnos la Salvación? ¿Quién es este que en la mañana de la Resurrección deja el sepulcro para mostrarnos la vida?

La respuesta de la multitud, dice el evangelista, en aquel primer domingo de Ramos fue: Éste es el profeta Jesús, el de Nazaret de Galilea. Sin duda alguna no puede ser otra la respuesta que debemos conseguir con la vivencia de los misterios de la pasión, muerte y resurrección de Cristo que hoy iniciamos. Sea este nuestro deseo para esta semana. Feliz Semana Santa.

 

José María de Valles - Delegado diocesano de Liturgia