Palabra y Vida - Camino, Verdad y Vida

Palabra y Vida - Camino, Verdad y Vida

De nuevo volvemos a leer al evangelista san Juan en este tiempo de Pascua. De nuevo nos descubre la identidad de Jesús. Esta vez la narración se sitúa en el contexto de la última cena, en el cenáculo donde Jesús habla desde su corazón dando los últimos consejos a sus discípulos. Son sus últimas palabras, palabras sosegadas. A modo de testamento les revela quien es y debe ser para ellos en adelante. Tomás y Felipe con sus preguntas ofrecen la oportunidad a Cristo de definirse ante ellos como CAMINO, VERDAD Y VIDA.

 

Camino

Hoy usamos el navegador o el google maps y rápidamente descubrimos que camino o carretera debemos elegir para llegar al destino. En tiempo de Jesús, hace dos mil años, los caminos no eran ni tan buenos ni tan seguros. Era fundamental elegir un buen camino para llegar al destino. A ese destino invita Jesús a sus discípulos. Les pide que caminen con Él y junto a Él. Y ellos más preocupados por sus intereses olvidan no solo el destino sino también el camino. Y surge la voz de santo Tomás que se justifica diciendo que no sabemos ni a donde vamos ni el camino a seguir. Vuelve el Señor a decirles que el camino que conduce a la meta es Él. Él marcará el rumbo y seguir sus huellas hará que no extravíen sus pasos en las encrucijadas que la vida les presente. Yo soy el camino, un camino que recorrer, que andar, aunque a veces flaqueen las fuerzas y aparezca el cansancio, pero un camino que lleva al encuentro con el Padre.

 

Verdad

El segundo signo de identidad con el que Jesús se muestra a sus apóstoles es la verdad. Intuyendo que en la vida la verdad es escasa, que muchas veces nos llega contaminada con la mentira y sesgada como media verdad, Cristo propone a sus seguidores que sólo acepten y crean en la VERDAD que les muestra. No puede haber otra. Jesús fortalece su fe ante las dudas que puedan surgirles. Yo soy la verdad que no manipula, que no engaña, que no adorna el discurso para ser creído. Sigue siendo valioso y actual esta definición de Cristo como Verdad en un mundo envuelto en tantas medias verdades, en tantas falsas verdades que tratan de imponernos. Verdad por otra parte que se nos hará incómoda muchas veces, pero no por ello deja de ser verdad. Verdad que otras veces será difícil de creer, aceptar, vivir y de proclamar. ¿Sigue siendo la Verdad Jesús para nosotros?

 

Vida

La tercera nota con la que se define Jesús es VIDA. Estamos en Pascua, tiempo de la Resurrección, tiempo de Vida en mayúsculas. Los discípulos van a experimentar en pocas horas la muerte del Señor y por eso les quiere insistir que es vida, que es la fuente de la vida. Aún más, deberán llegar a entender que fuera de Cristo no hay vida. Para eso vino al mundo para darnos vida y en abundancia. Y eso fue toda su vida una entrega total para que la muerte no triunfara sobre la vida. Yo soy la vida nos insiste el Señor hoy a quienes buscamos vida en donde solo hay muerte. Ser vida para los demás nos pide hoy el Señor. Como él todos nosotros que vivimos la Pascua debemos ofrecer signos de vida a tantas situaciones de muerte en las que nos movemos. Vida seremos cuando como Jesús estemos en el Padre, digamos las palabras del Padre y hagamos las obras del Padre. Solo así nuestra vida será fecunda.

 

Jose María de Valles - Delegado diocesano de Liturgia