No es amor si no puedes decir que no

No es amor si no puedes decir que no

¿Alguna vez has dicho que sí cuando, en realidad, querías decir que no? ¿Has hecho algo que no te apetecía por miedo a decepcionar a alguien, a que se enfade contigo o, sencillamente, a que deje de quererte?

A veces, en nuestras relaciones afectivas, confundimos querer con complacer. Pensamos que, si queremos a alguien, tenemos que estar siempre disponibles, aceptar sus deseos o hacer todo lo posible para que esté contento. Y, poco a poco, podemos acabar dejando a un lado lo que sentimos, lo que necesitamos y lo que realmente queremos.

Pero hay algo importante que necesitamos recordar: no tenemos que renunciar a nosotros mismos para que alguien nos quiera.

En una relación sana, ya sea de pareja, de amistad o de cualquier otro tipo, podemos expresar nuestros deseos, pero también nuestros límites. Podemos decir «hoy no me apetece», «esto no me hace sentir bien» o, simplemente, «no quiero». Y podemos hacerlo sin sentirnos culpables.

Esto es especialmente importante cuando hablamos de intimidad y sexualidad. Querer a alguien no significa estar obligado a hacer algo para demostrarle amor. Haber dicho que sí en otra ocasión tampoco significa tener que decir que sí siempre. Y estar en una relación no nos quita el derecho a decidir sobre nuestro cuerpo y sobre aquello que deseamos compartir.

El consentimiento no es una prueba de amor que tengamos que superar. Es una decisión libre, que nace del deseo y del respeto mutuo.

Por eso, quizá deberíamos preguntarnos: ¿estoy haciendo esto porque realmente quiero o porque tengo miedo de lo que pasará si digo que no?

Aprender a poner límites no significa querer menos a los demás. Significa aprender a querernos también a nosotros mismos.

Porque una relación que merece la pena no nos exige dejar de ser quienes somos. Nos permite expresarnos, sentirnos seguros y saber que nuestro «no» será escuchado y respetado.

Porque quien te quiere de verdad no necesita que traiciones lo que sientes para demostrarle lo que sientes por él.

Cuca Álvarez