La Catedral de Palencia vuelve a convertirse en un referente internacional para la formación y la investigación en antropología y arqueología funeraria con la celebración de la II edición del curso intensivo de osteoarqueología y análisis de restos humanos, una iniciativa que se desarrolla entre el 14 y el 28 de mayo y que da continuidad al trabajo iniciado el pasado año en el entorno de la capilla de San Isidro.
El curso, impulsado por el obispo de Palencia, Mons. Mikel Garciandía, y la Diócesis de Palencia, cuenta también con la colaboración del Ayuntamiento de Palencia y tiene como objetivo profundizar en el estudio de los restos óseos recuperados durante las recientes investigaciones arqueológicas llevadas a cabo en la cripta de la capilla de San Isidro de la seo palentina.
Esta mañana, representantes de la Diócesis, del Cabildo Catedralicio y del equipo científico han presentado públicamente esta segunda edición en una rueda de prensa celebrada en la propia Catedral, donde se ha destacado tanto el valor académico del proyecto como su aportación al conocimiento histórico y patrimonial de Palencia.
El deán de la Catedral, Dionisio Antolín, ha subrayado la importancia de que la Catedral continúe siendo un espacio vivo y abierto a nuevas iniciativas culturales, patrimoniales y científicas. “Es una gran noticia que la Catedral de Palencia vuelva a ser noticia por tantas realidades distintas”, ha señalado, destacando la continuidad de un proyecto iniciado el año pasado y que sigue creciendo gracias a la implicación de investigadores y estudiantes.
Por su parte, el obispo de Palencia, Mons. Mikel Garciandía, ha agradecido el compromiso del equipo investigador y puso en valor el alcance de esta iniciativa, que “ayuda a continuar conociendo el sustrato histórico de la Catedral y toda la carga patrimonial que alberga”. El prelado ha destacado además que este tipo de proyectos permiten mostrar una Catedral “viva”, generadora de conocimiento y abierta a nuevas formas de investigación vinculadas al patrimonio histórico y eclesial.
Formación e investigación al servicio del patrimonio
El curso está dirigido por la osteoarqueóloga Emma Bonthorne, de “Aditu Arkeologia” y la Universidad de Oxford, y por el arqueólogo Arturo Balado, de “Unoveinte”, profesionales con amplia experiencia en gestión patrimonial y análisis arqueológico.
La formación combina sesiones teóricas y prácticas centradas en el estudio de restos humanos procedentes de excavaciones arqueológicas, abordando aspectos como la identificación osteológica, la estimación de perfiles biológicos, los procesos tafonómicos o las distintas metodologías de laboratorio aplicadas al estudio antropológico.
Durante la presentación, Emma Bonthorne ha explicado que el curso persigue tres grandes objetivos: continuar con la excavación del osario situado bajo la Catedral, avanzar en el análisis antropológico de los restos recuperados en las campañas arqueológicas de 2023 y 2025 y formar a nuevas generaciones de arqueólogos y antropólogos en técnicas especializadas de osteoarqueología.
La segunda edición reúne a trece estudiantes procedentes de distintos países, entre ellos España, Portugal, México, Estados Unidos, Canadá, Brasil y Australia, reforzando el carácter internacional de un programa que aspira a convertir Palencia en un punto de referencia en arqueología funeraria y antropología histórica.
Más de 100.000 restos óseos
Uno de los aspectos más destacados del proyecto es la magnitud del hallazgo arqueológico localizado bajo la capilla de San Isidro. Según ha explicado el equipo científico, el trabajo realizado hasta el momento ha permitido estimar la existencia de más de 100.000 restos óseos, pertenecientes, al menos, a 500 individuos.
Solo durante la primera edición del curso se analizaron cerca de 19.000 huesos, correspondientes aproximadamente a 130 personas, y este año el objetivo es superar esa cifra mediante el estudio de alrededor de un millar de restos diarios.
Los análisis antropológicos están permitiendo conocer aspectos relevantes sobre la población medieval palentina, como la proporción entre hombres y mujeres, la presencia de población infantil, enfermedades o lesiones óseas. Los restos de los datos analizados apuntan a una población formada aproximadamente por un 60 % de hombres y un 40 % de mujeres, además de evidencias de fracturas, infecciones y patologías asociadas a deficiencias nutricionales, como ciertos tipos de anemia.
Un osario medieval vinculado a las reformas de la Catedral
El arqueólogo Arturo Balado ha explicado que los restos hallados corresponden a un osario secundario, es decir, a huesos trasladados desde enterramientos previos y depositados conjuntamente en un único espacio, probablemente durante una gran reforma acometida en la Catedral a comienzos del siglo XVI.
Según las investigaciones, cuando se remodeló la cabecera gótica y se nivelaron los suelos del templo, los enterramientos existentes -datados entre los siglos XII y XV- fueron recogidos y trasladados a un gran depósito en el área de la actual capilla de San Isidro.
Esta circunstancia dificulta establecer una cronología precisa para cada individuo, ya que los restos aparecen mezclados y sin conexión anatómica, aunque sí permite reconstruir de forma general la historia funeraria y social de la comunidad vinculada a la Catedral a lo largo de varios siglos.
Una apuesta de futuro para la Catedral de Palencia
Más allá de los resultados científicos, la Diócesis de Palencia reafirma con este proyecto su compromiso con la conservación, investigación y puesta en valor del patrimonio catedralicio.
Durante la comparecencia, Dionisio Antolín ha recordado que el Cabildo mantiene abierta la posibilidad de seguir investigando la cripta y el subsuelo de la capilla de San Isidro, a pesar de la complejidad técnica y económica que supone una intervención de estas características.
En la misma línea, Mons. Mikel Garciandía ha asegurado que existe una “decisión firme” de continuar trabajando para fortalecer el proyecto patrimonial de la Catedral de Palencia, buscando alianzas institucionales y culturales que permitan reforzar su proyección histórica, investigadora y turística.
“La ventaja que tenemos es que no tenemos prisa; la diócesis tiene una estrategia de ir recuperando poco a poco el patrimonio”, ha afirmado el obispo, quien ha subrayado la voluntad de seguir construyendo un proyecto cultural y científico de largo recorrido en torno a la Catedral y otros espacios históricos vinculados a la Iglesia de Palencia.
Experiencia formativa
La experiencia formativa está dejando, además, una huella especialmente positiva entre los participantes. Así lo expresó la estudiante de arqueología Elsa Pedrosa Noguera, formada en la Universidad de Edimburgo, quien destacó el carácter intensivo del programa y el privilegio de poder trabajar directamente con restos históricos en un enclave patrimonial “tan impresionante” como la Catedral de Palencia.
Con esta segunda edición, la Catedral de Palencia consolida una iniciativa que une ciencia, patrimonio y formación internacional, reforzando su papel como espacio de conocimiento y de recuperación de la memoria histórica de la ciudad.