La Iglesia de Palencia se pone a la escucha para servir mejor

La Iglesia de Palencia se pone a la escucha para servir mejor

La Diócesis de Palencia continúa dando pasos de renovación en su camino sinodal, adaptando su organización al momento actual, buscando ser una Iglesia «cercana y corresponsable». En este contexto, nuestro Obispo Mons. Mikel Garciandía ha impulsado un doble proceso de escucha y consulta.

El primero para llevar a cabo una reestructuración diocesana en la que se ha pedido activamente la opinión a los diversos consejos, arciprestes y responsables de pastoral. Fruto de este diálogo y discernimiento compartido, el pasado 6 de mayo se aprobó un nuevo organigrama pastoral que simplifica la organización para ganar en coordinación.

Este nuevo diseño se organiza en torno a grandes áreas que buscan estar más cerca de la gente y trabajar de forma más corresponsable: la Vicaría General y de Pastoral, y cuatro grandes Delegaciones Pastorales:

Anuncio de la Palabra (catequesis, enseñanza, jóvenes).

Pastoral Social y Promoción Humana (Cáritas, salud, migrantes, justicia y paz).

Celebración y Espiritualidad (liturgia, cofradías, santuarios).

Comunión Eclesial y Carismas (apostolado seglar, vida consagrada, clero, ecumenismo).

El segundo proceso de escucha se está realizando en estos momentos, para identificar a las personas que mejor puedan desempeñar las responsabilidades en el nuevo organigrama diocesano. Dando continuidad a que cualquiera de las delegaciones pueda ser liderada por un laico o laica, aportando su experiencia de fe y vida en el mundo de hoy.

La consulta se ha dirigido a cada miembro del Consejo Pastoral, Consejo Presbiteral, delegados/as y responsables de secretariados, sacerdotes, religiosos/as y laicos/as para pedir nombres concretos, personas que tengan la capacidad de desempeñar estos servicios en bien de toda la comunidad.

Este modo de proceder está en sintonía con claves del Sínodo como el discernimiento comunitario y la participación del laicado en puestos de responsabilidad. La sinodalidad significa precisamente esto, caminar juntos mediante la escucha recíproca, el diálogo y la búsqueda conjunta. Fomentar la corresponsabilidad real en la misión, trabajando en los equipos de gobierno y pastoral, personas con diferentes carismas, destacando especialmente el papel que debemos asumir los laicos/as, las mujeres y los jóvenes.

En la diócesis de Palencia se está poniendo en práctica una toma de decisiones compartida. Al consultar sobre quiénes deben ocupar los cargos, se busca superar el clericalismo y asegurar que la autoridad sea siempre un servicio a la unidad y a la armonía de todos los dones que el Espíritu regala a nuestra diócesis. Este proceso es un paso fundamental para que la nueva estructura, responda de verdad a las necesidades de Palencia y nos ayude a ser una Iglesia más acogedora y misionera.