“Abriendo puertas” es el lema que este curso quiere ayudarnos a ser “comunidades en camino” que avanzan hacia el horizonte que nos propone el Plan Diocesano de Pastoral: “Somos convocados a “caminar juntos” hacia ese horizonte que se ensancha y se recrea, que reclama “conversión personal y pastoral” y necesita manos dispuesta para avanzar en la construcción de una “Iglesia sinodal y misionera”.
El documento final del Sínodo nos recuerda que la Iglesia es “un pueblo en movimiento” guiado por el Espíritu, contando con la participación de cada persona. Nos llama a una conversión del corazón, superando el ir cada uno a lo suyo y aprendiendo a caminar juntos, lo que conlleva una conversión sinodal y misionera de la pastoral.