El 22 de noviembre de 2013, el mismo año de su elección, el Papa Francisco recordaba que «el centro está allí donde está Dios, por eso, lo más importante es la adoración». Y añadía: «Yo creo -lo digo humildemente- que quizás nosotros cristianos hemos perdido un poco el sentido de la adoración». Para aquellas fechas, la Diócesis de Palencia ya disponía en la capital de la iglesia de Santa Clara dedicada a este fin. Hoy, tras nueve años de recorrido, es urgente la incorporación de nuevos adoradores que garanticen su continuidad. Ese es el deseo manifestado por el Papa para toda la Iglesia, la existencia de «lugares que favorezcan la adoración».