Ha sido un verano realmente oscuro: guerras cada vez más crueles, hambrunas provocadas, incendios y catástrofes naturales, escándalos políticos, polarizaciones verbales impregnadas de odio, ausencia de buena educación en muchas facetas de la vida pública…Panorama oscuro, muy oscuro, sin duda el que estamos viviendo. Tenemos una necesidad imperiosa de descubrir algo luminoso a lo que agarrarnos. Algún detalle esperanzador.