Hay un test psicológico en el que se ofrece a la persona distintas imágenes poco definidas para que construya historias a partir de lo que ve. La última lámina está en blanco. La primera reacción es de desconcierto: el sujeto da vueltas a la hoja sin saber muy bien qué hacer. Después se recompone y construye una historia que suele ser más o menos así: “Esta lámina representa la vida que está por escribir, una página en blanco que expresa el camino a recorrer, las metas a alcanzar, la gente a la que querer...”.