En un mundo que a menudo deja a muchas personas atrás, Cáritas sigue siendo un lugar donde cada persona cuenta. En 2024, las once Cáritas Diocesanas de Castilla y León acompañaron a 62.832 personas en situación de vulnerabilidad. Más de 102.000 personas se beneficiaron del trabajo cotidiano de una red que, con presencia en todo el territorio, sigue creyendo que la esperanza se construye en lo concreto de cada historia, de cada persona. Porque mientras haya personas, hay esperanza.