“¿Vas a seguir escribiendo sobre la misericordia? ¿No te pones un poco pesado?”, me dijo una persona. “Sí -le contesté-; pesado ya lo soy porque siempre he sido gordo, pero en este tema de la misericordia lo seré más”. Estoy convencido de lo que dice el papa Francisco, que la viga maestra del ser y el actuar de la Iglesia y de la renovación de la sociedad es la misericordia, que es la primera Y gran concreción del amor.