Queridos lectores, paz y bien.
En este tiempo de espera y preparación que es el Adviento, cuánto necesitamos escuchar y cumplir la Palabra de Dios, que hoy tiene rasgos de promesa en los labios de Juan el Bautista: «el que viene detrás de mi os bautizará en Espíritu Santo y fuego». Bautizarse, que significa sumergirse en la unción del Espíritu y en su amor que recrea y transforma. Bautizarse, que significa retomar la identidad y misión que se erosionan por el peso de la existencia, y se opacan por el polvo del camino.