Queridos lectores, paz y bien.
Con cuánta alegría me toca hoy reportaros cuanto trescientos cristianos de las diócesis de Castilla vivimos el pasado puente de mayo en Ávila. Los veinticinco palentinos nos alojamos en el Centro Internacional Teresiano Sanjuanista con los zamoranos. Y todos pudimos percibir esos tres días lo que en el documento de trabajo postulábamos: «hemos sido convocados en el nombre del Señor, a través de nuestros pastores, para revivir el entusiasmo de la experiencia pascual. Cristo, que prometió estar presente cuando dos o más se reúnen en su nombre, nos invita a un renovado encuentro con Él, en el que se reavive nuestro entusiasmo evangelizador. El Resucitado nos ha confiado la hermosa y apasionante tarea de ser test